River obtuvo una victoria con sufrimiento pero finalmente la sonrisa final por su triunfo ajustado por 1-0 sobre Patronato fue el reflejo de su afición. Así, termina el semestre como primer escolta de Instituto.

River derrotó a Patronato (Foto: Getty Images)
Los primeros minutos River se mostró ansioso. El fantasma de la derrota reciente ante Boca Unidos y el campeonato Apertura 2011 obtenido magistralmente por Boca Juniors su clásico rival lo persiguió desde el inicio. Con los minutos, esa tensión lo fue condicionando, algo que venía ocurriendo seguido en el Monumental.
Ocampos recibió una gran asistencia de Domínguez la gran figura riverplatense, pero definió al pecho del portero Bértol que atajó un cabezazo y tres disparos de media distancia. River preso de su desesperación no convertía más allá de las situaciones que se les presentaba.
La segunda etapa la afición comenzó a alentar con una actitud clara, vencer con temperamento y determinación Aquel aliento fue recepcionado en los futbolistas y el oportunismo de Sánchez, le dieron la victoria al equipo.
Los goles no se merecen se hacen, pero la justicia estuvo del lado de Matias Almeyda y compañía que recuperaron su alegría hasta el 2012. Es un torneo extenso y River finaliza el año en posición de ascenso, volvió al triunfo en su estadio motivo suficiente para sentirse aliviado.