Jürgen Klinsmann desea obtener el primer triunfo en la historia de Estados Unidos en el Estadio Azteca, en vistas al partido del día de mañana entre México y Estados Unidos.

Estados Unidos enfrenta a México en el Azteca (Foto: Getty Images)
“No conocía ese antecedente, pero entonces creo que ya es hora de ganar”, dijo el estratega alemán.
El entrenador de la Selección de Estados Unidos guarda muchos recuerdos de partidos frente al Tri, desde sus años como jugador de la poderosa selección de Alemania, hasta el juego de agosto de 2011 pasado en Filadelfia, cuando inició su proceso al frente de este equipo y el resultado fue de 1-1.
“Respetamos lo que ha hecho México, tenemos admiración por ello pero venimos aquí a ganar, no venimos a defendernos o simplemente a vernos bien sino a tratar de ganar mañana y le haremos duro el partido a México”, expresó enfáticamente esta tarde en conferencia de prensa.
Jürgen Klinsmann recordó el partido del Mundial Francia ’98 de Octavos de Final, cuando el seleccionado mexicano estuvo muy cerca de obtener el triunfo, los golazos del propio Klinsmann y Oliver Bierhoff, cambiaron el rumbo del encuentro a favor de los teutones.
Estados Unidos está en un proceso de cambio de mentalidad a partir de un entrenador netamente ganador como Klinsmann, cabe recordar su debut el año pasado ante México y enfrentando a rivales como Italia, a quien vencieron 1-0 en Génova en febrero, aunque meses después también jugaron contra Brasil, que los goleó 4-1.
Sobre la ausencia de jugadores como Michael Bradley, recién fichado por la Roma, o Clint Dempsey, cerca de firmar por el Liverpool, Klinsmann explicó que los “europeos” de su Selección no están en buena forma, además de que quiere observar nuevos jugadores.
Klinsmann reconoció que Estados Unidos puede aprender de la estructura del futbol mexicano en Fuerzas Básicas, sobre todo porque mientras el Tri ganó el oro en Londres 2012, a lo cual se refirió como un logro extraordinario, el combinado juvenil de Estados Unidos vio los Juegos Olímpicos en televisión porque quedaron fuera en el Preolímpico.
El capitán y portero de la selección estadounidense, Tim Howard, aseguró que con la llegada de Klinsmann el equipo se ha vuelto más ofensivo, ya que en la época de Bob Bradley se era más especulativo y con una actitud más conservadora.
“Nunca tuvimos esos conceptos antes, siempre fuimos tradicionalmente un equipo más defensivo, lo cual también funciona, pero ahora vamos más adelante y pensamos competirle a los equipos más importantes del mundo”.
México recibe a Klinsmann y compañía con la euforia de haber obtenido recientemente el oro en Londres 2012, Estados Unidos, con la ambición por obtener por primera vez un triunfo que haga historia en el majestuoso Estadio Azteca.